En aquella época, se creía que las plantas tenían propiedades curativas y se utilizaban para tratar una gran variedad de enfermedades. Algunas de las hierbas más utilizadas eran la menta, el ajo, la manzanilla, el enebro y la salvia. Estas hierbas se utilizaban en forma de infusión, ungüentos o cataplasmas.
En una época donde en muchos aspectos reinaba la oscuridad, el sabio uso de las especias logró dar color y mejorar los valores nutricionales y terapéuticos de una dieta que no brillaba precisamente por su variedad. Muchas formaban parte de pócimas y preparados que aunque se presentaban como “mágicos” eran en muchos casos el equivalente a nuestras medicinas de hoy en día para una sociedad pobre y que en lo tocante a la salud se guiaba por un conocimiento ancestral que iba pasando de padres e hijos. Algunas de esas especias casi “mágicas” aún hoy forman parte de nuestros recetarios, pero otras de incalculable valor terapéutico y culinario cayeron en desuso y son cada vez más difíciles de conseguir. Ese es el caso del levístico, la artemisa, las bayas de enebro y otras tantas plantas que en nuestros días ya sólo forman parte de preparados medicinales o bebidas espirituosas. Afortunadamente algunas pequeñas cooperativas ecológicas de nuestro país y fuera de nuestras fronteras están recuperando y comercializando especias ya casi perdidas que pueden abrirnos todo un mundo de posibilidades y salud en nuestras cocina diaria.
El color negro era el color originario de la vestimenta de los médicos durante la Edad Media, ya que tapaba y disimulaba la suciedad. La alta tasa de mortalidad entre los pacientes y este color tan sombrío hicieron que a los médicos se los relacionase con la muerte más que con la salud y la vida. La falta de higiene en la ropa de los médicos contribuía de forma notable a esta alta mortalidad al ser un foco de transmisión de infecciones y enfermedades, por lo que con el avance de la ciencia médica y el conocimiento de la importancia de la higiene se optó por el color blanco para ver con claridad la suciedad y las manchas. el uniforme de los sanitarios ha evolucionado de la mano de los cambios científicos y sociales y el actual poco o nada tiene que ver con aquellos aparatosos uniformes de antaño, además de haberse eliminado las diferencias entre el uniforme masculino y femenino salvo algún elemento estético. Hoy podemos encontrar como elementos principales de este uniforme lo...
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